La danza de un mundo nuevo

¿Cómo se construye un mundo nuevo? En la charla de clausura del Festival de cine, el sub Galeano preguntó a un sonidista cómo se imaginaba el sonido de un mundo nuevo. La respuesta es harto difícil, pues primero hay que saber o pensar o imaginar cómo sería ese mundo nuevo para poder después ponerle música.

De la misma manera, podríamos preguntarnos, ¿cómo sería el movimiento o la danza de un mundo nuevo? Tendría que partir de un lugar que desconocemos ahora. Sin embargo, estando en este caracol Tulan Ka’u, cerca de Amatenango, Chiapas, que forma parte de los once nuevos caracoles que recién fundó el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), podemos vislumbrar ciertos caminos.

El lugar en el que nos encontramos era un terreno con una cancha de basquetbol y una casa. Después de dos meses de trabajo comunitario, vemos grandes comedores, auditorio (con capacidad, calculo, de más de mil personas), escenarios, etc. Una comunidad naciente, un centro político y cultural de la región. Todo levantado con trabajo, organización, sin ningún apoyo gubernamental, desde la autonomía, la autogestión, la dignidad.

Las bases de apoyo zapatistas están presentes, tanto en el festival de cine como en el de danza que recién comienza. Tras 25 años de construir su autonomía y su autosuficiencia económica, política, educativa, de salud, dan un paso más para afianzarse desde el arte y la cultura. La comandancia del EZLN ha sido muy clara en el sentido de que sin arte no se puede construir o imaginar un mundo nuevo. Por ello las convocatorias a los festivales CompArte por la humanidad y a estos compartes de danza y cine, en los que no sólo se hacen proyecciones y funciones, sino que, por ejemplo, los cineastas, documentalistas y gente de cine se han dedicado a dar talleres a los llamados “tercios compas” (medios de comunicación zapatistas que dicen que no son medios, pues no están partidos, por ello se autonombran “tercios”). De igual manera, en el festival de danza se darán distintos talleres. El interés principal es la discusión, el intercambio, el conocimiento y los detonantes que el arte arroja en las propias comunidades. No interesa la calificación, el “es bueno o es malo”, sino lo que el arte explota en el espectador. Y también cómo es que las comunidades zapatistas comienzan a generar su propio arte: danzas, canciones, teatro, audiovisuales, etcétera.

En este comparte de danza, veremos muestras de danza hecha por las bases de apoyo zapatistas que están incluidos en la programación. 

En la entrada del caracol hay una maqueta de un teatro, mismo que ya no se pudo construir por falta de dinero. El arquitecto Rubio, base de apoyo zapatista, y quien diseñó este teatro, presentó la maqueta y pidió el apoyo para que se pudiera construir. Aproximadamente 700,000 pesos para un teatro de 20 metros a la redonda x 16 metros de alto. No hubo el dinero para construirlo para este comparte y otro de teatro que se preparará. Sin embargo, se presentó la maqueta para que, como dijo el subcomandante Galeano: “vean cómo imaginamos ese teatro y como imaginamos un mundo nuevo, y un día va a estar ese teatro y va a estar el mundo que queremos”

Una feliz esperanza se abre en la construcción y búsqueda de un mundo mejor y .¿por qué no? de otra danza.

Proyecto de teatro para futuras ediciones del festival de danza, cine y teatro
Subcomandante Galeano, arquitecto Rubio y Subcomandante Moisés
Fabián Guerrero

Editor y lector

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